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el arte de la pérdida

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Catedrales

 

Helas aquí las grandes catedrales

en góticos silencios recogidas

exultantes coronadas

por la laboriosa fe de algunos hombres

fallecidos hace varios siglos

 

la esperanza hecha espacio

 

y dentro se recoge

el aire

de los órganos tallados

con piadosa simetría

atentos a las perfecciones del sonido

para aventura la escala justa

de las notas que marcaran

los tropiezos las heridas

la secuencia acompasada

de los tiempos que transcurren.

 

Hete aquí entonces

bajo el arco en punto

de la bóveda labrada

de la antigua esperanza

escuchando humilde

el silencio en la escala

de las horas que transcurren

hacia un final tan previsible

un final de errores

de tropiezos y heridas

 

dentro de la catedral de piedra

de la permanencia sosegada

de un espacio y del tiempo

 

sin querer saber de nada

y sin conocer o ser

de nadie conocida.
 
 
 
 
 
 
 
Cuando Fedra

                        canta

sus lamentos

carcomidos por la rabia

y Medea

                                    llora

su inocencia ensangrentada

-vellocino en la memoria-

 

la gentil Electra

                                    calla

                                               su sonrisa

cuenta pájaros oscuros

y espera

 

heredera de su madre

asesina